Corría julio de 2015 cuando, para que pudiera subir a una tarima, tuvieron que decir que aquel joven talento llamado Yeison Jiménez era del municipio de Palocabildo, en el norte del Tolima. Solo así Jorge Barón le permitió cantar en el Show de las Estrellas.
Nadie imaginaba entonces que ese muchacho humilde se convertiría en uno de los grandes exponentes de la música popular colombiana.
Aunque nació en Boyacá, los orígenes artísticos de Yeison Jiménez siempre estuvieron profundamente ligados al Tolima, tierra que marcó sus primeros pasos y su crecimiento musical. Su historia guarda un recuerdo especial en el municipio de Líbano, donde recibió su primer caballo como pago por una presentación.
“O le pago con plata o con este caballo”, le dijeron. Sin dudarlo, respondió: “Me llevo el caballo”. Un gesto que reflejaba su esencia: sencillo, auténtico y fiel a sus raíces.
Hoy, su partida enluta al país, pero especialmente al Tolima, que lo recordará como un artista del pueblo, un luchador incansable y un cantautor genuino que nunca olvidó de dónde venía.
Yeison Jiménez nació del pueblo y cantó siempre para el pueblo.


