En un esfuerzo conjunto por salvaguardar la principal fuente de abastecimiento de la ciudad, la Alcaldía de Ibagué y el IBAL avanzan con éxito en un convenio macro destinado a la protección del Cañón del Combeima.
Con una inversión aproximada de $2.700 millones de pesos, el proyecto busca garantizar que el agua que llega a los hogares ibaguereños sea de la mejor calidad.

Guardianes del Territorio:
El corazón del proyecto
Uno de los puntos más destacados de esta iniciativa es la vinculación de la comunidad local. El secretario de Ambiente y Gestión del Riesgo, Harold Wilches, enfatizó que los mismos habitantes del sector se han convertido en los “Guardabosques” y protectores de las fuentes hídricas.
“¿Qué mejor que ellos, que conocen el territorio, para cuidar que no contaminen las fuentes ni invadan los predios de conservación?”, señaló el funcionario durante la entrevista.

Esta labor comunitaria ayuda a prevenir actividades que degradan el ecosistema, tales como:
• Contaminación directa de las fuentes de agua.
• Ganadería extensiva y cultivos no permitidos cerca de las riberas.
• Tala indiscriminada de árboles.
Turismo Responsable y Control Ambiental.
Ante el notable crecimiento del turismo en sectores como Villarrestrepo y el Cañón del Combeima, las autoridades han intensificado las visitas de control a restaurantes y establecimientos comerciales. El objetivo es vigilar que el manejo de aguas servidas sea el adecuado y sancionar los vertimientos prohibidos que afectan la calidad del río.
Avances del 70%
A la fecha, el proyecto presenta un avance superior al 70%. Ya se han logrado implementar la mayoría de los planes de manejo ambiental en los predios de la Alcaldía y el IBAL, además de avanzar en el cerramiento y la restauración ecológica mediante la siembra de árboles.
Solo resta culminar la señalización visual para informar a turistas y locales que estos espacios son exclusivos para la conservación y la vida.

