El presidente Gustavo Petro anunció la eliminación, por decreto, de la prima especial de servicios que recibían los congresistas de la República. La medida quedó establecida en el Decreto 0030 de 2026 y deroga un beneficio vigente desde 2013.
Esta prima representaba un ingreso adicional cercano a los $16,9 millones mensuales, sumado al salario y a los gastos de representación de senadores y representantes a la Cámara.

¿Desde cuándo aplica?
La eliminación no será retroactiva. El cambio comenzará a regir a partir del 20 de julio de 2026, cuando se posesione el nuevo Congreso elegido en las elecciones legislativas. Es decir, los actuales congresistas conservarán ese beneficio hasta finalizar su periodo.

Argumentos del Gobierno
El Ejecutivo justificó la decisión en criterios de equidad salarial y austeridad fiscal, señalando que la remuneración de los congresistas era desproporcionada frente al ingreso promedio de los ciudadanos y a la situación económica del país.
El presidente Petro ha defendido públicamente la medida como un acto de coherencia con su discurso de justicia social y racionalización del gasto público.

Reacciones políticas
Desde el Congreso, algunos sectores han cuestionado el decreto. El presidente del Senado, Lidio García, calificó la decisión como un “castigo político” al Legislativo y recordó que el propio Petro recibió esa prima durante su etapa como congresista.
Otros actores políticos y ciudadanos han respaldado la medida, considerándola un gesto de responsabilidad fiscal y un paso hacia una mayor igualdad entre funcionarios públicos y la ciudadanía.

¿Cómo queda el salario de los congresistas?
Con la eliminación de la prima especial, la remuneración de los futuros congresistas estará compuesta únicamente por el salario básico y los gastos de representación, lo que supone una reducción significativa frente al esquema anterior.


