Cortolima destaca rol ecológico del venado rojo andino tras su sorprendente avistamiento al norte del Tolima

Se trata de una especie clave en los ecosistemas altoandinos y de páramo que actúa como regulador natural de la vegetación.

Tras el reciente avistamiento de un venado rojo andino (_Mazama rufina_) en cercanías al Parque Nacional Natural Los Nevados, en la vía Murillo – Manizales, y la atención que este hecho generó entre turistas y ciudadanos, la Corporación Autónoma Regional del Tolima, Cortolima, reiteró el llamado a la protección y conservación de esta especie silvestre.

De acuerdo con Diego Páramo, biólogo de la autoridad ambiental, esta especie cumple un rol ecológico clave en los ecosistemas altoandinos y de páramo, donde actúa como regulador natural de la vegetación y facilitador de procesos ecológicos esenciales para el equilibrio ambiental.

Uno de sus aportes más importantes es la dispersión de semillas. Según indicó Páramo, al alimentarse de frutos, hojas y brotes, el venado transporta semillas en su tracto digestivo y las deposita en diferentes áreas, lo que favorece la regeneración natural del bosque altoandino y contribuye a la conectividad entre fragmentos de vegetación.

Asimismo, explicó el funcionario, su hábito de ramoneo ayuda a regular la estructura vegetal, controlando el crecimiento excesivo de ciertas plantas y evitando la dominancia de algunas especies, lo que promueve una mayor diversidad y estabilidad en la cobertura vegetal.

Desde el punto de vista de la cadena alimentaria, el venado rojo andino es una presa fundamental para grandes carnívoros, como el puma (_Puma concolor_), por lo que su presencia es determinante para mantener el equilibrio de las redes tróficas en estos ecosistemas de alta montaña.

Páramo también resaltó que esta especie es altamente sensible a la fragmentación del hábitat y a la presión humana. Por ello, su avistamiento suele asociarse a zonas con baja perturbación y condiciones ambientales favorables.

La autoridad ambiental hizo un llamado a turistas, visitantes y comunidades rurales a respetar la fauna silvestre, evitar cualquier tipo de ataque, cacería o acercamiento, y a conducir con precaución en las vías que atraviesan áreas protegidas, con el fin de prevenir atropellamientos y otros riesgos para la vida silvestre.

Deja un comentario