Equipos de la Alcaldía atienden los reportes de la ciudadanía mientras avanzan las verificaciones en terreno.
Las fuertes precipitaciones registradas durante las últimas horas en Ibagué generaron afectaciones en sectores como Villa Pinzón, La Cascada en el Cañón del Combeima y la calle 41 con carrera 9, lo que llevó a la Administración Municipal a activar protocolos de atención y evaluar los riesgos en zonas vulnerables.

La alcaldesa Johana Aranda encabezó un Consejo Extraordinario de Gestión del Riesgo junto a los organismos de socorro, con el fin de hacer seguimiento a los eventos reportados y coordinar acciones inmediatas. De acuerdo con la mandataria, la prioridad es garantizar la seguridad de la población y responder con prontitud a cada situación registrada.
Capacidad de respuesta en evaluación

Las emergencias dejaron en evidencia la presión que las lluvias ejercen sobre la infraestructura y la capacidad operativa de la ciudad. Equipos de la Alcaldía atendieron los puntos críticos reportados por la comunidad, mientras avanzan las verificaciones técnicas para prevenir nuevos deslizamientos o crecientes súbitas.
Coordinación institucional
En el Consejo Extraordinario participaron organismos de socorro, dependencias municipales y personal operativo encargado de la atención en terreno. La articulación entre estas entidades será determinante para enfrentar la temporada invernal, caracterizada por eventos climáticos cada vez más impredecibles.
Comunicación y confianza ciudadana
La Alcaldía reiteró el llamado a los ibaguereños para reportar oportunamente cualquier situación de riesgo y atender las recomendaciones de seguridad. Asimismo, enfatizó en la importancia de la información oficial para evitar desinformación en momentos de alta sensibilidad social.

La gestión de las próximas semanas será clave para medir la capacidad de respuesta de Ibagué frente a un periodo de lluvias que ha comenzado con alta intensidad en varios sectores de la ciudad.


